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Jóvenes considerados “ingobernables” y sin acceso a la atención de la salud mental están generando altos costos para los municipios holandeses. Una investigación de Zembla revela que, en los últimos años, cientos de jóvenes en situación de vulnerabilidad han sido alojados temporalmente en campings, parques vacacionales y otras instalaciones similares.
En estos lugares, reciben supervisión constante por parte de cuidadores, lo que puede costar hasta un millón de euros anuales por niño.
Zembla realizó un censo entre todos los municipios de los Países Bajos. Las autoridades locales afirman que no ven otra opción cuando no hay plazas disponibles en otros centros. Es frecuente que estos jóvenes permanezcan en esta situación durante meses, e incluso más de un año. Según el programa, casi 400 jóvenes han sido ubicados de esta manera en los últimos tres años.
Reducción de la atención a la juventud
La atención residencial a la juventud se está reduciendo rápidamente. Para 2030, se espera que nadie necesite ser ingresado en este tipo de instituciones, por lo que se están reduciendo y reconvirtiendo las instalaciones. Desde hace tiempo se sabe que faltan alternativas.
Ante esta situación, los jóvenes considerados “ingobernables” se están ubicando temporalmente en lugares como casas de vacaciones, donde reciben atención individualizada e incluso, en algunos casos, atención de dos cuidadores. Esto supone un gasto enorme para los municipios, que a menudo deben cubrir los costos de atención de solo unos pocos jóvenes. Además, los municipios reconocen que esta situación es perjudicial para el desarrollo de los niños y que no mejora su situación.
Aunque los municipios admiten que esta situación no es ideal para estos jóvenes, también señalan a Zembla que a menudo no tienen otra opción.
Último recurso
La atención residencial a la juventud es un último recurso para ayudar a los jóvenes con problemas graves, como aquellos que consumen drogas o tienen pensamientos suicidas.
En 2022, el gobierno holandés tomó medidas para cambiar la atención residencial a la juventud, buscando que la atención sea menos masificada y más humana.
