Un reciente análisis revela un cambio notable en la composición de los juzgados: cada vez hay más mujeres ocupando puestos de juezas. ¿La razón? Según informes, una menor competencia y una cantidad “excesiva” de días de vacaciones podrían estar influyendo en esta tendencia.
En Rotterdam, un caso particular ha llamado la atención. Una kantonrechter (juez de paz) ha decidido plantear una pregunta preliminar al Hoge Raad (Tribunal Supremo) sobre un asunto laboral. La controversia gira en torno a una empleada de la conocida tienda de dulces Jamin, quien trabajó en la empresa desde 1976. Tras sufrir una larga enfermedad, fue despedida en 2023 y comenzó a recibir una prestación por incapacidad laboral (WIA).
La empleada ha presentado varias solicitudes ante el juez, incluyendo una petición para que su antiguo empleador le pague los días de vacaciones acumulados durante su “periodo de suspensión” laboral, es decir, después de 104 semanas de baja. Ella argumenta que continuó acumulando días de vacaciones incluso durante este periodo. Sin embargo, el empleador sostiene que la acumulación de vacaciones cesó con el fin del pago de su salario.
El “periodo de suspensión” de la empleada comenzó cuando comenzó a recibir la prestación WIA y duró un mes hasta que su contrato de trabajo fue rescindido. La empleada afirma haber acumulado días de vacaciones durante ese mes y busca que se le paguen a través de una resolución judicial.
