Julia Simon se coronó campeona olímpica de biatlón en la prueba individual de Anterselva (Italia) el miércoles, demostrando una fortaleza mental excepcional. La biatleta francesa, de 29 años, ya contaba con un impresionante palmarés de diez campeonatos mundiales (cuatro de ellos individuales) y el título de la Copa del Mundo en 2023, pero le faltaba la medalla de oro olímpica para consolidarse como la mejor biatleta en la historia de Francia.
Su camino hacia los Juegos Olímpicos no estuvo exento de obstáculos. A principios de otoño, una controversia relacionada con el uso de tarjetas de crédito, que involucró a su compañera Justine Braisaz-Bouchet, derivó en un proceso judicial y una sanción disciplinaria. En octubre, Simon admitió ante el tribunal de Albertville el uso de la tarjeta de Braisaz-Bouchet y la de una fisioterapeuta del equipo francés, siendo condenada a tres meses de prisión suspendida por robo y fraude. Posteriormente, la Federación Francesa de Deportes la suspendió un mes.
A pesar de estas adversidades, y tras un período de aislamiento y reconstrucción personal, Simon logró superar los desafíos. Formó parte del equipo que ganó el oro en la prueba de relevos mixtos el domingo, y el miércoles obtuvo la victoria en la prueba individual de 15 km.
Esta capacidad de resistencia ya se había manifestado en la temporada 2023/24. Tras ser apartada del equipo francés durante cinco meses a causa del escándalo, Simon regresó para destacar en el Campeonato Mundial de Nove Mesto, donde conquistó cuatro medallas de oro (sprint, persecución, relevos mixtos y relevos femeninos), junto a Justine Braisaz-Bouchet. Marie-Laure Brunet, en febrero de 2024, destacó su habilidad para concentrarse en sus objetivos y aislarse de las distracciones.
Simon ha trabajado desde la primavera de 2021 con Marie-Laure Brunet, una ex biatleta olímpica que ahora se dedica a la preparación mental. Este trabajo ha sido fundamental en su evolución, especialmente en la mejora de su precisión en el tiro en posición tumbada. También ha contado con el apoyo de Jean-Paul Giachino, su entrenador de tiro desde hace varias temporadas, quien ha contribuido a reconstruir su técnica.
“La ciencia de la carrera”
Dos años de intenso trabajo entre la primavera de 2020 y el verano de 2022 permitieron a Simon mejorar su regularidad en el tiro tumbado, obteniendo resultados positivos en la temporada 2022/23. La biatleta ha reconocido la necesidad de trabajar en su personalidad, describiéndose como una persona enérgica que busca resultados rápidos. También ha enfatizado la importancia del trabajo mental para encontrar la relajación necesaria durante el tiro.
Originaria de una familia de agricultores, Simon posee un certificado de carpintería y encuentra en el trabajo con la madera una vía de escape y relajación. Entrena en las instalaciones de los Juegos Olímpicos de 1992 en Alberville, su ciudad natal, y comenzó su carrera en el esquí alpino antes de pasar al esquí de fondo y, finalmente, al biatlón, atraída por el componente lúdico de esta disciplina.
La mejora en su tiro le permitió recuperar rápidamente su nivel competitivo tras la suspensión de noviembre. Giachino, en Hochfilzen (Austria), donde Simon regresó a la competición en diciembre, se mostró confiado en su capacidad de tiro.
“Cuando se pone el dorsal, su único objetivo es buscar la victoria. Tiene la ciencia de la carrera, sabe cuándo esforzarse al máximo y cuándo ser más estratégica en el tiro”, comentó Frédéric Jean en 2024. Esta determinación se evidenció en la prueba de salida masiva que ganó en Nove Mesto a finales de enero, una clara señal de sus aspiraciones en Anterselva.
