Nuevos datos revelan que Júpiter, el gigante gaseoso de nuestro sistema solar, es más achatado y pequeño de lo que se pensaba anteriormente. Esta información, obtenida a través de mediciones precisas, podría obligar a reescribir los libros de texto y a revisar nuestra comprensión de la formación y estructura del planeta.
Las recientes observaciones indican que el diámetro de Júpiter es aproximadamente 8 kilómetros menor a las estimaciones previas. Además, se ha confirmado que el planeta presenta una forma más achatada de lo que se creía, especialmente en su región ecuatorial. Estos hallazgos fueron posibles gracias a la sonda Juno, que ha estado orbitando Júpiter y recopilando datos detallados sobre su campo gravitatorio y su estructura interna.
Los científicos explican que la forma achatada de Júpiter se debe a su rápida rotación y a la distribución de su masa. Las mediciones precisas del campo gravitatorio del planeta han permitido determinar su forma con mayor exactitud que nunca antes. Este nuevo conocimiento no solo afecta a la comprensión de Júpiter, sino que también podría tener implicaciones para el estudio de otros planetas gigantes en nuestro sistema solar y más allá.
La comunidad científica está analizando estos datos con entusiasmo, ya que ofrecen una visión más precisa de la verdadera naturaleza de Júpiter. Se espera que estos hallazgos impulsen nuevas investigaciones y permitan desarrollar modelos más precisos de la evolución planetaria.
