Un análisis reciente destaca la coexistencia de un sistema legal, construido a partir de las experiencias de víctimas y perpetradores, y la intuición individual sobre el bien y el mal. Este sistema, fruto de un esfuerzo considerable –descrito como un producto de “sangre y sudor”–, se enfrenta a la percepción subjetiva de la justicia por parte de la población.
La información disponible sugiere una tensión inherente entre la formalidad de las leyes, elaboradas por profesionales del derecho (法曹), y el juicio moral directo de los ciudadanos. Se constata que un número significativo de personas, 97 según los datos preliminares, han mostrado interés en esta dinámica.
Este escenario plantea interrogantes sobre la efectividad y la legitimidad de los marcos legales cuando entran en conflicto con las convicciones personales sobre la justicia. La interacción entre estos dos elementos –el sistema legal formal y la intuición moral– podría tener implicaciones importantes en la aplicación de la ley y en la percepción pública de la justicia.
