Kanye “Ye” West ha intentado consolidar su regreso a los escenarios con dos presentaciones agotadas en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Según reportes de TMZ y Bloomberg, el artista habría recaudado la impresionante cifra de 33 millones de dólares durante estas dos noches de espectáculo.
Un despliegue de estrellas y sorpresas
El segundo concierto, celebrado el viernes, se diseñó como una muestra de resiliencia y relevancia, contando con la participación de colaboradores de alto perfil. Entre los invitados destacados se encontraron Travis Scott, CeeLo Green y la hija mayor del artista, North West.
Una de las apariciones más impactantes fue la de Lauryn Hill, quien se unió a West para interpretar el éxito de 2004 “All Falls Down”, canción que fue inspirada en el tema de Hill “Mystery of Iniquity”. La secuencia musical incluyó una transición desde la interpretación de “Doo Wop (That Thing)” hacia la canción de 2021 de West, “Believe What I Say”, la cual utiliza un sample de “Doo Wop”.
Además de su colaboración con Ye, Hill interpretó “Lost Ones” y se presentó junto a sus hijos, Zion Marley y YG Marley, en los temas “Heartbeat”, “Crisis” y “Praise Jah in the Moonlight”.
Éxito comercial frente a la controversia
A pesar del despliegue de poder estelar y la masiva asistencia de fans, el regreso de West ha generado reacciones divididas. Mientras que los shows fueron posicionados como una celebración de su catálogo e influencia, también han reavivado el debate sobre quiénes están dispuestos a respaldarlo públicamente.
Este clima de controversia se ha extendido fuera de los escenarios; se informó que Pepsi retiró su patrocinio de un festival en el Reino Unido debido a la contratación de Kanye West.
