La princesa de Gales, Kate Middleton, ha regresado a las celebraciones de Pascua en Windsor, marcando un emotivo retorno tras una ausencia de dos años.
Acompañada por el príncipe William y sus tres hijos —George, Charlotte y Louis—, la princesa asistió al servicio de Matines de Pascua en la Capilla de San Jorge, situada en el recinto del Castillo de Windsor. Este regreso se produce después de que la royal se ausentara de las dos últimas ceremonias para priorizar su tratamiento contra el cáncer.
En el aspecto sartorial, la princesa optó por un vestido colour crema de Self Portrait, con aplicaciones de encaje en su parte superior estilo blazer y una falda midi, una prenda que ya había lucido en 2022 durante un compromiso oficial con la princesa Ana. Para completar el look, eligió unos zapatos de piel de becerro dorados de Ralph Lauren y el bolso Nano Montreal en colour toffee de la firma DeMellier.
Un detalle destacado de su atuendo fueron los pendientes de diamantes y perlas que pertenecieron a la reina Isabel II, aportando un toque sentimental y regio a su presencia.
Además, Kate incorporó una pieza nueva a su guardarropa: un sombrero colour crema en forma de lágrima con aplicaciones de hojas, diseñado por la sombrerera londinense Juliette Botterill. La princesa es una conocida admiradora de Botterill, contando con al menos ocho creaciones de la firma en su colección, incluyendo piezas lucidas anteriormente en el Trooping The Colour y el Día del Recuerdo.
