El 4 de octubre de 1992, en Milán, una joven Kate Moss, con apenas 18 años, se encontraba en su primera temporada de pasarelas. Su debut fue para la colección primavera-verano 1993 de Dolce & Gabbana, un desfile memorable por sus pantalones acampanados al estilo de los años 70, coloridos trajes patchwork, gafas de sol llamativas y extravagantes sombreros adornados con plumas. Este desfile marcaría un hito en la historia de la moda por su fusión de influencias hippie y grunge, y por catapultar a Moss de ser una cara prometedora a una supermodelo de renombre mundial. Antes de esto, su trabajo se había centrado principalmente en campañas publicitarias.
“Creo que justo había conocido a Naomi y a Christy”, recordó Moss a Vogue sobre el desfile de Dolce & Gabbana. “Ese fue el comienzo de años de diversión en la moda”.
Treinta y tres años después, una de las modelos e iconos de la moda más famosos del mundo ha desfilado por cientos, posiblemente miles de pasarelas. Su cabello ha sido peinado de innumerables maneras, su maquillaje ha lucido todos los colores del espectro, y su figura de 1,70 metros ha vestido telas que han definido la moda de las últimas décadas. Hoy, lo más importante, celebramos el 52º cumpleaños de esta supermodelo.
¿Qué mejor manera de celebrar que recordar a la modelo entre bastidores durante los dorados años 90, en esos momentos más espontáneos y auténticos? Desde la influyente colección primavera-verano 1994 de John Galliano hasta la minimalista colección primavera-verano 1996 de Miu Miu. ¡Feliz cumpleaños, Kate Moss!
