El verano pasado, la separación de dos de las estrellas más reconocidas del mundo del espectáculo, la cantante Katy Perry y el actor Orlando Bloom, acaparó titulares a nivel mundial. A pesar de haber anunciado el fin de su relación, la pareja ha enfatizado su compromiso con la crianza conjunta de su hija de cinco años, Daisy Dove. “No tenemos intención de cambiar nada en la educación de nuestra hija”, han declarado los exprometidos.
Juntos al cine y de compras
Seis meses después de su separación, parece que los padres han logrado mantener una buena relación y están dedicados a asegurar el bienestar de su hija. Han sido vistos en salidas familiares, cenas, cines y teatros, e incluso de compras en Londres. Según revelaciones de amigos y conocidos al magazine británico People, la pareja está trabajando para establecer reglas que funcionen para todos, especialmente para la pequeña Daisy.
Priorizando a su hija
Ambos, según sus propias palabras, están decididos a mantener un fuerte vínculo familiar y a poner a su hija en primer lugar, a pesar de sus diferencias como pareja. Su relación se describe como muy amistosa y colaborativa. A menudo, también incluyen al hijo de 14 años del actor, Flynn, fruto de su matrimonio con la modelo Miranda Kerr.
La apretada agenda laboral de ambos es una de las razones por las que consideran importante llegar a acuerdos razonables sobre el cuidado de su hija, incluso después de tomar caminos separados. “Lo importante es ser positivos, comunicarse con calma y respetarse mutuamente”, coinciden. Hasta el momento, parece que están logrando mantener esa dinámica.
