En Kentucky, una creciente escasez de médicos ha llevado a los republicanos a buscar activamente atraer a médicos inmigrantes al estado. A pesar de que los votantes de Kentucky apoyaron al expresidente Donald Trump por más de 30 puntos porcentuales en 2024, en un contexto de retórica antiinmigrante y promesas de deportaciones masivas, la necesidad de personal médico está impulsando un cambio de estrategia.
Un estudio del Comité de Investigación Legislativa de Kentucky, realizado el año pasado, proyecta una escasez de alrededor de 3,000 médicos para el año 2030 si no se toman medidas. Ante esta situación, el Senado de Kentucky aprobó abrumadoramente el jueves un proyecto de ley republicano que facilitaría a los médicos inmigrantes el ejercicio de su profesión, permitiéndoles practicar sin tener que repetir su residencia, siempre y cuando cumplan con otros requisitos.
La aprobación del proyecto de ley fue de 30 a 7 en un Senado estatal donde los republicanos superan en número a los demócratas en una proporción de 4 a 1. El patrocinador del proyecto de ley, un exdirector ejecutivo de un hospital, reconoció que la legislación podría considerarse en desacuerdo con algunas de las posturas más controvertidas de su partido, a las que calificó de “virus xenófobo”.
