Corea del Norte impulsa la imagen pública de Kim Ju-ae mediante estrategias de legitimación
El régimen de Corea del Norte ha intensificado la visibilidad pública de Kim Ju-ae, la hija del líder Kim Jong-un, quien a sus 13 años ha comenzado a desempeñar un papel más activo en eventos oficiales del Estado.
Durante el mes de marzo, la joven participó en diversas actividades estratégicas: asistió a una función conmemorativa por el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo, supervisó de forma remota las pruebas de lanzamiento de misiles de un destructor el 10 de marzo y participó en una jornada de plantación de árboles en la calle Seppyeol, en Pionyang, el 14 de marzo.
En el evento de plantación, las imágenes oficiales mostraron a Kim Ju-ae utilizando una pala y transportando tierra junto a su padre. Según el análisis de estas actividades, el objetivo es proyectar la filosofía del “primacismo de las masas populares” promovida por Kim Jong-un, intentando mostrar una imagen de servicio y trabajo en beneficio de los ciudadanos para fomentar el respeto popular.
Contexto político y reestructuración del poder
Este despliegue de imagen ocurre en un momento de consolidación política para el régimen. Corea del Norte ha concluido recientemente el Congreso del Partido del Trabajo de Corea, celebrado después de cinco años, así como las elecciones a los delegados de la Asamblea Popular Suprema, que no se habían realizado en siete años. En este marco, Kim Jong-un ha sido reelegido como Secretario General del partido y Presidente de los Asuntos Estatales.
La influencia de las monarquías extranjeras en la propaganda
De acuerdo con testimonios de exfuncionarios del partido, el régimen norcoreano ha estudiado desde el siglo XX el funcionamiento de las casas reales de Japón, Reino Unido y Tailandia para diseñar métodos que incrementen la autoridad y el respeto hacia sus líderes.
Esta investigación sobre las monarquías ha influido en la creación de una narrativa basada en el “misticismo”, que consiste en mantener la vida privada estrictamente oculta, y en la difusión de “leyendas sobrehumanas” —como la supuesta maestría en el tiro— para elevar la figura del líder ante la población.
