Un reciente estudio médico ha revelado que las cerezas contienen compuestos naturales que podrían ayudar a ralentizar el desarrollo del cáncer de mama triple negativo, considerado uno de los tipos más agresivos de tumores malignos.
Investigadores de la Universidad A&M de Estados Unidos se centraron en este tipo específico de cáncer, ya que carece de tres receptores clave que son el objetivo de los tratamientos convencionales, lo que lo hace más resistente a la terapia y propenso a la propagación. Experimentaron con el efecto de las antocianinas, extraídas de las cerezas, sobre este tipo de tumor.
En experimentos realizados en ratones de laboratorio, los científicos administraron a los animales un extracto rico en antioxidantes (antocianinas) proveniente de las cerezas antes de la formación del tumor. Observaron una disminución notable en el crecimiento de los tumores, sin que se presentaran signos de toxicidad asociados al compuesto.
Los investigadores también notaron que el efecto más pronunciado del compuesto se observó en las metástasis cancerosas, contribuyendo a limitar la propagación de las metástasis a los pulmones, el sitio más común de diseminación de este tipo de tumor. Los ratones que recibieron antocianinas mostraron una reducción significativa en el área de propagación de las metástasis en sus pulmones en comparación con aquellos que no las recibieron.
Asimismo, se determinó que las antocianinas reducen la actividad de los genes responsables de la resistencia al tratamiento, la inflamación y la propagación de las células cancerosas. Cuando se combinaron con quimioterapia (doxorrubicina), se observó un efecto antitumoral más temprano que con el uso del medicamento solo.
Los investigadores enfatizan que los resultados obtenidos se basan en un estudio preclínico realizado en animales de laboratorio y que las cerezas no deben considerarse un sustituto de los tratamientos contra el cáncer aprobados. Sin embargo, los compuestos presentes en esta fruta podrían representar una adición natural prometedora para apoyar el tratamiento del tipo más agresivo de cáncer de mama.
