El 7 de abril de 1926, Violet Gibson protagonizó uno de los intentos de asesinato más singulares contra el dictador fascista Benito Mussolini. Según los registros históricos, Gibson fue la única persona que logró herir físicamente al líder italiano durante los diversos atentados que sufrió.
El atentado en Roma
La mañana del ataque, Gibson se levantó a las 6:00, rezó en la capilla del convento de Santa Brígida en Roma y, tras desayunar, salió a las 8:30 con un estado de agitación. En sus bolsillos ocultaba un revólver Modèle 1892 envuelto en una tela negra y una piedra, que pretendía utilizar para romper el parabrisas del vehículo de Mussolini si era necesario.
El incidente ocurrió en la Piazza del Campidoglio, mientras Mussolini caminaba entre la multitud tras pronunciar un discurso sobre la medicina moderna en el Congreso Internacional de Cirujanos. Gibson disparó una vez, pero el dictador movió la cabeza en ese instante, provocando que la bala impactara en su nariz. Un segundo intento de disparo resultó fallido debido a que el arma encasquilló.
Tras el ataque, Mussolini reapareció públicamente con un parche en la nariz pidiendo calma. Por su parte, Violet Gibson fue detenida, esposada y trasladada a la prisión de Mantellate, donde fue fotografiada, fichada, sometida a un registro corporal y puesta en aislamiento.
Origen y vida temprana
Violet Albina Gibson nació el 31 de agosto de 1876 en Dalkey, Irlanda, siendo la séptima de ocho hijos. Era hija de Edward Gibson, abogado protestante que más tarde sería creado Barón Ashbourne y Lord Canciller de Irlanda, y de Frances Maria Adelaide Colles, quien era científica cristiana.
Creció en una lujosa casa georgiana en el número 12 de Merion Square, en Dublín, donde recibió educación en francés, canto y labores de costura. A los 18 años, Gibson fue presentada ante la reina Victoria en el Palacio de Buckingham, llevando una vida social activa en Londres.
Salud y trayectoria final
La vida de Gibson estuvo marcada por problemas de salud crónicos, habiendo sobrevivido a la escarlatina, la peritonitis y la pleuresía durante su infancia y adolescencia. En el ámbito espiritual, experimentó con la Teosofía antes de convertirse al catolicismo romano en 1902.
Su estabilidad mental se vio afectada con el tiempo; sufrió un colapso nervioso en 1922 que resultó en su internamiento en una institución mental durante dos años. Además, se registró un intento de suicidio en Roma a principios de 1925.
Aunque fue liberada sin cargos tras el atentado contra Mussolini, Violet Gibson pasó el resto de sus días en un hospital psiquiátrico en Inglaterra. Falleció el 2 de mayo de 1956 en Northampton, a la edad de 79 años.
