Un incidente dramático tuvo lugar este miércoles 4 de marzo por la mañana en un colegio de La Rochelle, Francia: un estudiante de 13 años apuñaló a un compañero de la misma edad.
Según la fiscalía, el joven herido recibió atención médica inmediata y su pronóstico vital no se considera grave. El adolescente que perpetró el ataque ha sido detenido y se encuentra bajo custodia policial. Se ha abierto una investigación para determinar los motivos del joven, que aún no están claros.
Uno de los compañeros presentes en la escena accedió a testificar para RTL. Romain (nombre cambiado) relató que primero escuchó “gritos de dolor” antes de ver a un compañero correr, perseguido por otro estudiante.
Según su testimonio, ambos se detuvieron cerca de una mesa, momento en el que se dio cuenta de que uno de ellos sostenía un cuchillo en la mano, no unas tijeras o un bolígrafo como había creído inicialmente.
“Al principio estaba en shock. Pero, sinceramente, por ahora está bien”
“Vi sangre en la camiseta del otro, y la profesora intervino y nos dijo que saliéramos. Salimos corriendo porque estábamos presas del pánico”, continuó el estudiante en RTL.
Añadió que los dos estudiantes tenían un conflicto previo, pero que no creía que la situación escalara de esta manera. “Al principio estaba en shock. Pero, sinceramente, por ahora está bien”, concluyó.
La profesora de física y química actuó heroicamente al interponerse entre el agresor y su víctima. La víctima, herida en la espalda, recibió los primeros auxilios del enfermero del colegio antes de ser trasladada al hospital de La Rochelle para ser operada.
El rector de la academia confirmó que el pronóstico vital del niño no está en peligro. El ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, reaccionó en Twitter, denunciando “actos incalificables” y recordando que “la escuela debe seguir siendo un lugar de protección absoluta”.
