Una tregua temporal de dos semanas entre Estados Unidos, Israel e Irán, mediada por Pakistán, intenta poner fin a casi cuarenta días de enfrentamientos, aunque la estabilidad del acuerdo es cuestionada y no parece borrar el caos generado por el conflicto.
Un inicio optimista bajo incertidumbre
El presidente Donald Trump calificó el anuncio como un “gran día para la paz mundial”, asegurando que Washington ya ha “cumplido y superado todos los objetivos militares”. El acuerdo incluye un plan para reaperturar el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, una vía vital donde el mandatario indicó que EE. UU. Colaborará con la gestión del flujo de embarcaciones. Asimismo, Trump mencionó que se trabajaría con Teherán en la eliminación de partículas nucleares y en la discusión de alivios a sanciones y aranceles, aunque advirtió con imponer aranceles del 50% a los países que suministren armas a Irán.
Discrepancias y acusaciones de violación
A pesar del optimismo inicial y el respaldo de líderes de China, Europa y África, el vicepresidente JD Vance describió la tregua como “frágil”. La tensión aumentó cuando Israel refutó la afirmación de Pakistán de que Líbano estaba incluido en el acuerdo.

Posteriormente, Irán acusó a Israel de violar la tregua al continuar sus operaciones contra Hezbolá en Líbano, y señaló que Estados Unidos ha incumplido múltiples cláusulas del marco acordado. Ante esta situación, medios iraníes informaron que Teherán suspendería el tráfico de petroleros en el Estrecho de Ormuz y consideraría retirarse del pacto. No obstante, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que los reportes sobre el cierre del estrecho son “falsos”.
Impacto económico y preparativos diplomáticos
La volatilidad del conflicto se reflejó inmediatamente en los mercados. El miércoles, el petróleo cayó por debajo de los 100 dólares y las bolsas de Asia y Europa subieron. Sin embargo, el jueves el crudo volvió a superar los 97 dólares y las acciones asiáticas bajaron, reflejando el escepticismo sobre la permanencia del cese al fuego.
En el plano diplomático, Pakistán ha invitado a Estados Unidos e Irán a iniciar negociaciones este viernes en Islamabad. Para asegurar el encuentro, las autoridades pakistaníes han desplegado cientos de policías y fuerzas paramilitares, sellando sectores de la ciudad con contenedores de carga y reforzando la seguridad en la Zona Roja y los hoteles donde se hospedarán las delegaciones.
