Investigaciones recientes sugieren que la Laminina I podría estar relacionada con la resistencia al tratamiento con lapatinib en casos de cáncer de mama HER2-positivo que han hecho metástasis en el cerebro. Estudios in vitro han demostrado que las células de cáncer de mama HER2-positivo se ven significativamente afectadas por la Laminina I, mostrando una mayor viabilidad y una morfología de propagación distinta.
En contraste, las células de cáncer de mama triple negativo (TNBC) parecen ser menos sensibles a los componentes de la matriz extracelular, incluyendo la Laminina I, mostrando cambios mínimos en su viabilidad y morfología. La presencia de Laminina I en el microambiente tumoral de las células de cáncer de mama metastásico en el cerebro podría aumentar la posibilidad de dispersión y supervivencia clonogénica de las células cancerosas.
Mecanísticamente, se ha observado que la resistencia a lapatinib inducida por la Laminina I está mediada, en parte, por la fosforilación de Erk 1/2 y niveles elevados de Vimentina. Además, la Laminina I parece mejorar el potencial migratorio y la viabilidad replicativa de las células de cáncer de mama HER2-positivo con metástasis cerebral.
Estos hallazgos resaltan la importancia de comprender el efecto de la matriz extracelular en las células de cáncer de mama metastásico, y sugieren que la Laminina I podría ser un factor clave en la resistencia al tratamiento y la progresión de la enfermedad.
