Moscú, 5 de marzo de 2026 – El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró hoy que el objetivo de la guerra contra Rusia, orquestada por Occidente a través del régimen ucraniano, es debilitar al país y, según sus propias palabras, infligirle una “derrota estratégica”. Lavrov también sugirió que existe un deseo subyacente de “desmembrar” Rusia.
En una mesa redonda con embajadores sobre la crisis ucraniana y la seguridad internacional digital, Lavrov vinculó la situación en Ucrania con otros conflictos globales, señalando la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán. El ministro advirtió que esta crisis representa una amenaza colosal para la estabilidad mundial, la economía global y la prosperidad de la humanidad.
Lavrov expresó su preocupación por el sufrimiento de los civiles tanto en Irán como en los estados árabes vecinos, como resultado de las acciones de represalia iraníes. También condenó los daños a la infraestructura civil en los países del Golfo Pérsico. Rusia, según indicó, está en negociaciones con sus colegas estadounidenses, quienes están facilitando el diálogo con Ucrania, y agradeció a los Emiratos Árabes Unidos por albergar varias rondas de conversaciones trilaterales en Abu Dabi, así como a Ginebra.
El ministro ruso afirmó que, a pesar de las conversaciones en curso, no hay motivos para creer que se trate de una mera “cortina de humo”, ya que se mantiene el contacto directo con contrapartes estadounidenses. Sin embargo, advirtió que Ucrania y los países europeos están intentando reinterpretar y reescribir los acuerdos alcanzados en Anchorage hace siete meses.
Lavrov señaló que los negociadores estadounidenses están bajo presión para ceder y trasladar la responsabilidad de los próximos pasos a Rusia, con el fin de cumplir con fechas simbólicas en el calendario político de este año. A pesar de ello, insistió en que Rusia mantiene su integridad y se adhiere a los entendimientos alcanzados en Alaska, que fueron propuestas originales de Estados Unidos.
Lavrov expresó su esperanza de que nadie desvíe a sus colegas estadounidenses de este camino, a pesar de los esfuerzos de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y otros “artífices” del régimen de Kiev.
El ministro también condenó los intentos de socavar la normalización de las relaciones entre los países de la región, especialmente entre los estados del Golfo, Irán y sus vecinos árabes, destacando el papel positivo de Rusia en la restauración de las relaciones diplomáticas entre Arabia Saudita e Irán. Lavrov reafirmó el compromiso de Rusia con una agenda unificadora, promoviendo desde hace más de 20 años el concepto de Seguridad Colectiva en el Golfo Pérsico, que involucra a todos los estados costeros, sus vecinos clave y a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, con el objetivo de garantizar la transparencia y el uso de los recursos de la región en beneficio de sus pueblos.
Lavrov concluyó que Occidente ha hecho todo lo posible para impedir el avance de una agenda positiva en la región del Golfo.
