Un reciente estudio realizado en China sugiere que el consumo diario de leche enriquecida con calcio y vitamina D podría ser una estrategia efectiva para mejorar la salud ósea en mujeres posmenopáusicas. La investigación, publicada en la revista Frontiers in Nutrition, revela que esta práctica puede aumentar la densidad mineral ósea, prevenir la pérdida ósea y ofrecer beneficios adicionales para la microbiota intestinal y el metabolismo hormonal.
El estudio siguió a 97 mujeres posmenopáusicas durante un año, evaluando los efectos de consumir 400 mililitros diarios de leche enriquecida con calcio y vitamina D. Esta etapa de la vida se caracteriza por una disminución significativa de estrógenos, lo que acelera la pérdida de masa ósea y aumenta el riesgo de osteoporosis, una condición que afecta entre el 9% y el 38% de las mujeres en esta fase.
Los investigadores encontraron que las participantes que consumieron la leche enriquecida experimentaron un aumento significativo en la densidad mineral ósea en la columna lumbar y la cadera, lo que indica una mejora en la fortaleza ósea y una reducción del deterioro estructural asociado a la posmenopausia. Además, se observó una menor pérdida de masa ósea y niveles más altos de vitamina D, calcio y fósforo, nutrientes esenciales para la mineralización ósea.
Más allá de los beneficios óseos, la intervención con leche enriquecida también promovió el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, como ‘Bacteroides’ y ‘Subdoligranulum’, que están relacionadas con una mejor digestión, absorción de minerales y equilibrio metabólico. El estudio también identificó una correlación positiva entre ciertas bacterias intestinales y la densidad ósea, lo que refuerza la importancia del eje intestino-hueso en la prevención de enfermedades osteometabólicas.
Asimismo, se detectaron mejoras en la biosíntesis de hormonas esteroides, incluyendo el estrógeno, cuya disminución es un factor clave en la pérdida ósea posmenopáusica. Los resultados sugieren que la leche enriquecida podría tener efectos positivos en rutas metabólicas relacionadas con la inflamación y la regeneración del tejido óseo, ofreciendo un beneficio sistémico más allá del aporte mineral.
Aunque el grupo que consumió leche común también experimentó un aumento en los niveles de calcio en sangre, este fue menor en comparación con el grupo que consumió leche enriquecida, lo que confirma que el consumo regular de leche contribuye a la salud ósea en general. Los investigadores destacaron que la leche enriquecida fue bien tolerada y no produjo efectos adversos, lo que la convierte en una opción segura y fácil de incorporar a una dieta equilibrada.
Los autores del estudio recomiendan continuar investigando para determinar las cantidades óptimas de fortificación y evaluar el impacto a largo plazo en la prevención de fracturas. No obstante, concluyen que la leche enriquecida con calcio y vitamina D representa una intervención complementaria prometedora para prevenir la osteoporosis y mantener la salud ósea en mujeres posmenopáusicas.
