NEWTON, Mass. (AP) — Como muchos niños, Matthew Shifrin sentía una gran pasión por construir sets de Lego. Sin embargo, debido a su ceguera, Shifrin dependía totalmente de amigos y familiares para completar sus creaciones, llegando incluso a ofrecerles té para incentivarlos a visitarlo en su casa y ayudarlo.
Su situación cambió radicalmente a los 13 años, cuando una niñera y amiga de la familia le entregó en su hogar de Newton, Massachusetts, una carpeta con instrucciones accesibles para construir un palacio del Medio Oriente. Gracias a que el manual estaba escrito en braille, pudo terminar el set sin depender de las imágenes coloridas que suelen acompañar a los Lego sets.
“Fue la primera vez que pude construir un set de Lego por mi cuenta”, recordó Shifrin en su casa, rodeado de sus obras, entre las que destacan una figurita de la Estatua de la Libertad y el cohete Apollo Saturn V de la NASA. “Fue una experiencia increíble porque tuve el control total del proceso de construcción; sabía dónde iba cada pieza y pude aprender más sobre el mundo que me rodea”.
Una misión para incluir a más constructores
Tras el fallecimiento de su niñera, Shifrin decidió honrar su memoria perfeccionando las instrucciones que ambos habían publicado en internet para ayudar a otros constructores ciegos.
Hace tres años, Shifrin fundó Bricks for the Blind. A sus 28 años, lidera un equipo compuesto por 30 redactores videntes y probadores ciegos. A través de su sitio web, ofrece instrucciones descargables gratuitas para personas ciegas o con discapacidad visual, las cuales pueden imprimirse en braille, leerse mediante computadoras braille o utilizarse con lectores de pantalla que convierten el texto en voz.
Aunque estas guías permiten la autonomía, el sitio de Shifrin aclara que podría ser necesaria la ayuda de una persona vidente para clasificar los Lego bricks, a menos que el usuario recurra a aplicaciones de inteligencia artificial diseñadas para identificar las piezas.
Hasta la fecha, la organización sin fines de lucro ha desarrollado instrucciones para más de 540 sets, que varían desde autos de 100 piezas hasta puentes de 4,000. Cerca de 3,000 personas en Estados Unidos y lugares tan lejanos como Australia ya utilizan estos recursos.
El impacto de su labor llegó hasta la empresa Lego Group en Dinamarca. En 2017, Shifrin se contactó con la compañía para solicitar una mayor accesibilidad, lo que impulsó a la empresa a lanzar, en 2019, instrucciones de audio y braille para un número creciente de sets.
Además, en 2020, la compañía introdujo los Lego Braille Bricks, disponibles en inglés, francés y español, los cuales cuentan con relieves que corresponden a letras, números y símbolos. Asimismo, han incorporado personajes con pérdida de visión en sus colecciones.
Un puente de conexión familiar
Shifrin, quien además es compositor, actor y cantante de ópera, ha recibido numerosos testimonios de personas que finalmente pueden disfrutar de este pasatiempo. Algunos abuelos ciegos cuentan que ahora pueden enseñar Legos a sus nietos, mientras que padres ciegos expresan la satisfacción de comprender la fascinación de sus hijos videntes al poder construir de forma independiente.

Daniel Millan, un estudiante de maestría de 31 años en San Diego que perdió la vista en 2024 debido a un tumor que afectó sus nervios ópticos, encontró en Bricks for the Blind una vía de superación. Tras completar un set de adornos, construyó un set de rosas con su esposa en su aniversario.
“Poder hacerlo de manera independiente es libertad”, afirmó Millan, quien estudia para ser instructor de tecnología asistida. Para él, esta experiencia le enseñó que lo importante no es lo que ya no puede hacer, sino lo que aún es capaz de lograr.
Empoderamiento y desarrollo infantil
Para Natalie Charbonneau, una estudiante de doctorado en Bellingham, Washington, estas instrucciones le han permitido construir sets sin depender de su esposo vidente y disfrutar con su hijo de 5 años armando camiones de bomberos y otros vehículos.
“Si él tiene dudas, puedo revisar su trabajo o seguir el proceso en lugar de decirle que espere a su papá. Es algo que ahora puedo hacer con él, y eso es empoderador”, comentó Charbonneau, quien también es probadora de Bricks for the Blind.
Teri Turgeon, directora de educación de programas comunitarios en la Perkins School for the Blind en Watertown, Massachusetts —institución donde Shifrin estuvo de bebé—, señaló que estas herramientas permiten que los niños ciegos experimenten el mismo placer que sus pares videntes, ayudándoles a visualizar el mundo y desarrollar habilidades táctiles y motrices finas.
“Ha creado un espacio de innovación y accesibilidad que no existía, utilizando un juguete que los niños usan a diario”, destacó Turgeon.
El espacio de creación
En su hogar, Shifrin comparte su pasión con otros constructores, como Minh Ha, a quien ayudó a armar un go-kart. Mientras Ha ensamblaba la figura del conductor, Shifrin la motivaba recordándole que era un proceso sencillo.
Ha, quien comenzó su camino hace dos años construyendo una flor de loto, reflexionó sobre la exclusión que han sentido muchas personas ciegas frente a este fenómeno cultural de la infancia. “Hay algo increíblemente satisfactorio y relajante en poder ensamblar estas construcciones tan intrincadas, hermosas y arquitectónicamente complejas”, concluyó.
