La activista palestina Leqaa Kordia recuperó su libertad el pasado 16 de marzo, tras permanecer detenida durante más de un año en un centro de detención de ICE en Texas. Su arresto, ocurrido en 2025, se dio en el contexto de una campaña impulsada por la administración Trump para perseguir a estudiantes y otras personas dedicadas a la defensa de los derechos palestinos.
Kordia, quien nació en Cisjordania y reside en Nueva Jersey, ya había sido detenida en 2024 durante las protestas de solidaridad con Gaza en la Universidad de Columbia, aunque los cargos en su contra fueron retirados al día siguiente. No obstante, en marzo de 2025, fue arrestada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante una cita rutinaria de control migratorio.
“Se suponía que sería solo una reunión normal con mi abogado y los agentes de ICE. Eso llevó al arresto”, relató Kordia. La activista explicó que fue trasladada en un vehículo sin insignias oficiales directamente al aeropuerto y que, mientras informaban a su abogado que sería enviada al norte del estado de Nueva York, en realidad la trasladaron a Texas.
Durante su tiempo en custodia, Kordia denunció las deplorables condiciones del Centro de Detención Prairieland, donde enfrentó hacinamiento, alimentación incomible, atención médica insuficiente, instalaciones deterioradas y negligencia por parte del personal de guardia. Según Kordia, tanto el estado del centro como los métodos empleados por los agentes de ICE le trajeron “muchos malos recuerdos de Cisjordania”.
