El Secretario General de la ONU, António Guterres, realizó una visita de solidaridad al pueblo de Líbano, enfatizando que “la solidaridad en palabras debe traducirse en acciones concretas”. Guterres subrayó la urgencia de la ayuda humanitaria ante el grave impacto de la escalada militar en la región, que está teniendo consecuencias devastadoras en Líbano.
En medio de la crisis en Oriente Medio, cientos de civiles, incluyendo numerosos niños, han perdido la vida y comunidades enteras han sido desplazadas, sufriendo un revés en sus vidas. El acceso a alimentos, agua potable, atención médica, educación y servicios básicos se ha visto gravemente interrumpido, y las órdenes de evacuación ahora cubren una extensión mayor del país que nunca.
Además, más de 90.000 personas – en su mayoría sirios, pero también libaneses – han cruzado hacia Siria en busca de seguridad.
El jefe de la ONU, António Guterres (izquierda), se dirige a los medios de comunicación en Beirut, Líbano.
Necesidad urgente de un alto el fuego
El éxito del llamamiento a la acción depende de una financiación rápida y flexible, así como de garantizar que los trabajadores humanitarios puedan llegar de forma segura a los más necesitados, enfatizó el Secretario General. “Estas son necesidades inmediatas, pero Líbano necesitará mucho apoyo solidario de la comunidad internacional”, añadió.
Guterres abogó por el establecimiento de un alto el fuego inmediato que ambas partes deben aceptar, creando las condiciones para negociaciones que permitan a Líbano recuperar su integridad territorial y que el Estado tenga el monopolio del uso de la fuerza. La ONU, según afirmó, está lista para apoyar al gobierno libanés.
Solidaridad sobre el terreno
El Secretario General recordó que Líbano ha abierto sus puertas durante años a quienes huyen de los conflictos, demostrando al mundo el verdadero significado de la hospitalidad, la solidaridad y la resiliencia. “Ahora, el mundo debe mostrar al pueblo de Líbano nuestro más firme apoyo en esta hora de grave peligro y profunda necesidad”, declaró.
En este contexto de crisis, se ha observado una valentía y solidaridad excepcionales sobre el terreno, con escuelas que han abierto sus puertas para acoger a familias desplazadas y trabajadores de la salud que continúan prestando sus servicios bajo una inmensa presión.
La ONU apoya los esfuerzos para salvar vidas
“Las agencias de la ONU y sus socios humanitarios están trabajando estrechamente con las autoridades nacionales para responder con urgencia, proporcionando comidas calientes, agua potable, artículos de higiene y otros elementos esenciales de ayuda”, explicó. “Estos esfuerzos están salvando vidas, pero necesitan un impulso significativo de apoyo”.
El recién lanzado llamamiento urgente de fondos permitirá mantener y ampliar la asistencia para salvar vidas durante los próximos tres meses, incluyendo alimentos, agua potable, atención médica, educación, protección y otros servicios vitales.
