El presidente Donald Trump sugirió durante un mitin en Nebraska que Irán podría atacar ciudades como Los Ángeles y San Diego, lo que provocó una rápida condena de los líderes políticos de California mientras la Casa Blanca defendió los comentarios como una advertencia contra la amenaza nuclear.
Las palabras del mandatario estadounidense resonaron con fuerza el lunes por la noche durante una intervención de campaña en Grand Island, Nebraska (The Daily Beast). Ante una multitud que aplaudió las declaraciones, el presidente defendió el conflicto en curso al justificar que la confrontación forma parte de los esfuerzos para garantizar la seguridad mundial y nacional (The Guardian).
Fue en ese contexto cuando mencionó la posibilidad de ataques contra territorio estadounidense y apuntó directamente a dos de las urbes más grandes del estado de California (The New York Times).
Rechazan líderes locales las declaraciones en California
La respuesta de los funcionarios californianos no se hizo esperar tras la difusión de las frases pronunciadas en el estado de Nebraska (NBC 7 San Diego). El gobernador Gavin Newsom calificó las afirmaciones como inadmisibles y peligrosas para los millones de residentes que habitan en la costa oeste (Newsweek).
Gavin Newsom declaró en X: «Tras enviar a la Guardia Nacional y a los Marines a ocupar California, Donald Trump dice ahora que nuestros enemigos extranjeros deberian «atacar» Los Ángeles y San Diego. Está desquiciado y es peligroso», según The New York Times.
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, advirtió que las declaraciones comprometen la seguridad pública y se alejan del deber fundamental de un jefe de Estado (The New York Times).
En la misma línea se pronunció la ex primera dama de California, Maria Shriver, quien indicó que las expresiones del presidente estadounidense deberían generar indignación en toda la ciudadanía norteamericana al plantear un ataque con bombas contra urbes del país. En términos similares se manifestó el alcalde de San Diego, Todd Gloria, quien rechazó que la población de su municipio sea tratada como un daño colateral (NBC 7 San Diego).
A estas expresiones de rechazo se sumaron otros representantes federales de la región, como el senador Alex Padilla y los congresistas Sara Jacobs y Scott Peters, quienes advirtieron sobre los riesgos que enfrentan los miembros del servicio activo y las familias de veteranos en una localidad fuertemente vinculada a las fuerzas armadas.
Todd Gloria afirmó en una publicación en X: «San Diego no es un daño colateral. No somos prescindibles. Y nunca somos un pequeño precio a pagar
. Mantengan nuestra ciudad fuera de su discurso de guerra imprudente», según The Washington Post.

Defiende la Casa Blanca el discurso presidencial
A través de mensajes publicados en la plataforma X, la cuenta de respuesta rápida de la presidencia argumentó que el discurso buscaba enfatizar la necesidad de frenar las capacidades armamentísticas de Teherán para evitar riesgos directos contra la nación (The Guardian).
Según esta postura oficial, la intervención subrayaba que las ciudades estadounidenses habrían permanecido bajo amenaza de no haberse tomado acciones previas contra el programa nuclear iraní (The Daily Beast).
Voceros de la administración también argumentaron que el país extranjero carece de armamento atómico, marina, fuerza aérea o recursos financieros significativos para materializar una agresión de esa magnitud.
Impactan los dichos en la disputa electoral congresional
Jim Desmond señaló según NBC 7 San Diego: «Estados Unidos debe plantarle cara a Irán y defender nuestros intereses, pero la primera responsabilidad de nuestro comandante en jefe es proteger al pueblo estadounidense y a nuestra patria».
La candidata criticó duramente el respaldo continuado del republicano hacia la política exterior del jefe de Estado en medio de una confrontación que mantiene elevados costos económicos para los ciudadanos en el sur de California (NBC 7 San Diego).
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