El director de Lidl, en una reciente entrevista con Hospodářské noviny, ha revelado que la cadena de supermercados está buscando estrategias para moderar los patrones de compra impulsivos de los consumidores checos. Según sus declaraciones, la presencia de ofertas y promociones genera un aumento significativo en la demanda, llegando a multiplicar por cien el volumen de pedidos de ciertos productos.
Esta tendencia, aunque positiva en términos de ventas, plantea desafíos logísticos y de gestión de inventario para Lidl. La compañía busca, por tanto, equilibrar la atracción de las ofertas con una demanda más estable y predecible, evitando así posibles desabastecimientos o dificultades en la cadena de suministro.
La declaración del director de Lidl pone de manifiesto la sensibilidad de los consumidores checos a las promociones y la importancia de una planificación cuidadosa por parte de los minoristas para satisfacer la demanda generada por estas iniciativas.
