El joven prodigio del dardos, Luke Littler, ha logrado coronarse campeón mundial por segunda vez consecutiva, demostrando una vez más su talento y frialdad en el escenario más importante. Littler no dio opciones a Gian van Veen en la final, asegurándose un premio de un millón de libras esterlinas.
El torneo estuvo lleno de momentos emocionantes, incluyendo la remontada de Littler en la final contra Van Veen, que igualó el marcador 1-1 en un punto crucial del encuentro, según reportes de sporza.
La prensa inglesa ha elogiado el desempeño de ambos jugadores, destacando la calidad del juego y calificando algunos momentos como “el mejor set de dardos de la historia”, tal como lo recoge Nieuwsblad en referencia a la partida entre Van Veen y Anderson.
La final no estuvo exenta de incidentes, ya que Van Veen sufrió una lesión en la mano durante el partido, llegando a perder sangre. Según NU, el jugador explicó que su dedo se enganchó en la cerradura del baño.
A pesar de su juventud, Luke Littler no se conforma con sus logros y ya mira hacia el futuro, expresando su deseo de seguir ganando grandes torneos. “Quiero seguir ganando grandes torneos”, declaró el campeón, según informa GVA.
