La Facultad de Honores de la Universidad Estatal de Luisiana (LSU) está implementando una nueva estrategia para abordar la fuga de cerebros que afecta al estado de Luisiana. La iniciativa consiste en un programa de estudios de honores de cuatro años con una propuesta innovadora.
El objetivo principal de este nuevo programa es retener el talento local, ofreciendo una formación académica de alto nivel que motive a los estudiantes a permanecer en Luisiana y contribuir a su desarrollo económico y social después de graduarse.
Aunque los detalles específicos de la “propuesta innovadora” no se han divulgado completamente, la universidad espera que este nuevo grado de honores sea un factor clave para revertir la tendencia de pérdida de profesionales cualificados hacia otros estados.
