El Departamento de Justicia de los Estados Unidos está trabajando arduamente, en colaboración con sus aliados, para desmantelar las redes de tráfico de personas, brindar asistencia a las víctimas y proteger a los más vulnerables.
Esta labor incesante se centra en combatir este delito transnacional y asegurar que quienes se dedican a la explotación humana rindan cuentas ante la ley. La prioridad es, además, ofrecer un apoyo integral a las personas que han sobrevivido a esta terrible experiencia.
La colaboración con otras agencias y organizaciones es fundamental para lograr un impacto significativo en la lucha contra el tráfico de personas, fortaleciendo las estrategias de prevención, persecución y protección.
