El domingo 4 de octubre de 2026, Brasil define su futuro político en unas elecciones presidenciales marcadas por la polarización y la tensión diplomática con Washington, tras cerrar este sábado su campaña en el estado de São Paulo.
Cierres de campaña cruzados en el corazón económico del país
São Paulo, el principal motor económico del país que concentra una quinta parte del electorado nacional, fue el escenario elegido por los principales contendientes para su último pulso político.
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva, de 80 años, realizó una caminata por la región de la calle Augusta. El mandatario busca un cuarto y último mandato presidencial defendiendo la soberanía nacional frente a las tensiones externas.

En el estado de São Paulo, el mandatario estuvo acompañado por integrantes de su gobierno responsables de detener lo que llamó la quadrilha da Previdência
(banda de la Seguridad Social), que según él fue creada en el gobierno de Jair Bolsonaro. La manifestación reunió a simpatizantes, y otros votantes definieron la cita en las urnas como una elección entre la democracia y la barbarie.
Por su parte, el senador Flavio Bolsonaro, de 45 años, replicó el estilo característico de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Fricciones con Washington y la sombra del expresidente Jair Bolsonaro
La relación bilateral con Estados Unidos se transformó en uno de los ejes más divisivos de la contienda. Lula da Silva ha advertido que la soberanía de Brasil está en juego bajo presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Recordó los aranceles del 50% impuestos el año pasado a los productos brasileños. Desde el bando oficialista se ha criticado cualquier intento de interferencia extranjera en el proceso electoral mediante la difusión de advertencias y una canción adaptada sobre la colonización de Hawái.
La figura del expresidente Jair Bolsonaro —quien cumple una condena de 27 años de prisión por intentar dar un golpe de Estado tras su fallida candidatura a la reelección en 2022— sigue muy presente en el movimiento de su hijo.
Escándalos judiciales, inteligencia artificial y pronósticos cerrados
El clima electoral ha estado marcado por ataques personales y controversias financieras, incluyendo un escándalo de financiación de una película relacionado con la campaña de Bolsonaro y la circulación masiva en redes sociales de contenidos generados mediante inteligencia artificial.

Flavio Bolsonaro aseguró que «estoy convencido de que todo está dado para que ganemos estas elecciones en la primera vuelta».
Las urnas abren este domingo 4 de octubre de 2026 para decidir el rumbo político del país sudamericano.
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