Lululemon Athletica se enfrenta a una crisis de imagen y ventas tras la retirada de su nueva línea de ropa deportiva “Get Low”. El fundador de la compañía, Chip Wilson, ha responsabilizado directamente al consejo de administración por los problemas de calidad y ajuste de las prendas, que han sido criticadas por su transparencia y delgadez excesiva.
La polémica comenzó a escalar cuando las clientas comenzaron a reportar que las mallas de la colección “Get Low” eran demasiado finas, llegando a ser translúcidas, lo que generó una ola de quejas en redes sociales y foros en línea. Ante la creciente presión, Lululemon tomó la decisión de suspender las ventas de la línea a través de su sitio web, según informaron medios como The Wall Street Journal y Vancouver CityNews.
Wilson, conocido por sus declaraciones controvertidas en el pasado, acusó al consejo de administración de no prestar suficiente atención a los detalles de diseño y fabricación, lo que resultó en un producto final de baja calidad. Bloomberg reportó que el fundador expresó su descontento con la dirección actual de la empresa, sugiriendo que se ha perdido el enfoque en la calidad y la funcionalidad que caracterizaban a Lululemon en sus inicios.
La situación ha provocado una caída en la confianza de los consumidores y ha generado dudas sobre el futuro de la marca. Yahoo News Canada también cubrió la retirada de la línea, destacando la importancia de la respuesta de la empresa a las preocupaciones de sus clientes. Lululemon aún no ha anunciado planes para solucionar el problema o relanzar la colección “Get Low”, pero se espera que la compañía tome medidas para restaurar su reputación y recuperar la confianza de sus clientes.
