El interés en la fortuna acumulada por Nicolás Maduro ha crecido significativamente tras su captura por fuerzas estadounidenses el 3 de enero. La investigación se centra en la valoración de sus bienes, incluyendo aviones privados, joyas y diversas propiedades, presuntamente distribuidas a nivel mundial y gestionadas a través de testaferros, según fuentes de las autoridades estadounidenses. En respuesta a la detención, Suiza ordenó el bloqueo de posibles activos pertenecientes al líder chavista para evitar cualquier intento de fuga de capitales.
Organizaciones como Transparencia Venezuela estiman que el patrimonio de Maduro podría ascender a 3.800 millones de dólares. Esta cifra representa una evaluación provisional de la riqueza acumulada durante más de dos décadas de gobierno chavista en Venezuela.
Informes de ONGs y medios de comunicación revelan que Maduro posee varias residencias en Miami, ubicadas en las exclusivas zonas de Coral Gables y Sunny Isles Beach, así como villas en la República Dominicana. Además, se le vincula a la posesión de una considerable colección de joyas y a actividades relacionadas con la minería ilegal de oro.
Venezuela alberga una de las mayores reservas de oro del mundo, concentrada principalmente en el sur del país, específicamente en el Escudo de Guayana, en el estado Bolívar. Tras la captura de Maduro, ha aumentado el interés internacional en estos yacimientos, dada su importancia estratégica y su impacto en el mercado global de metales preciosos.
Como resultado de la Operación Resolución Absoluta, las autoridades estadounidenses, en colaboración con organismos internacionales, han confirmado la incautación de activos por un valor aproximado de 700 millones de dólares. Entre los bienes confiscados se incluyen mansiones en Florida (Coral Gables y Sunny Isles) y aviones privados que ya estaban siendo investigados.
Asimismo, se han ejecutado órdenes de confiscación sobre propiedades de lujo y villas en la República Dominicana, identificadas previamente por Transparencia Venezuela como vinculadas al entorno de Maduro.
Se han bloqueado y se encuentran en proceso de recuperación cientos de millones de dólares depositados en cuentas en paraísos fiscales y bancos europeos. No obstante, el acceso efectivo a estos fondos dependerá de la resolución de procesos judiciales que podrían prolongarse en el tiempo.
Transparencia Venezuela ha aclarado que su estimación de 3.800 millones de dólares corresponde al patrimonio acumulado en su totalidad. Hasta el momento, las autoridades han logrado confiscar únicamente la parte de la fortuna que es “rastreable” y accesible en jurisdicciones occidentales.
El principal desafío, según el informe, reside en los activos vinculados a la minería ilegal de oro y las inversiones realizadas a través de intermediarios en países que no reconocen las órdenes judiciales emitidas por Estados Unidos. Si bien una parte significativa de la fortuna ya está bajo control judicial, el proceso de recuperación total de los bienes identificados por Transparencia Venezuela continúa en curso.
Medios de comunicación en Florida y la República Dominicana han publicado imágenes de las propiedades mencionadas en los informes. En Miami (Coral Gables y Sunny Isles), se han difundido tomas aéreas y fotografías de las mansiones y apartamentos de lujo vinculados a la red de testaferros, caracterizados por su arquitectura exclusiva y muelles privados para yates.
En la República Dominicana, han circulado fotografías de villas de lujo ubicadas en zonas turísticas de alto nivel, que fueron objeto de allanamientos durante las operaciones conjuntas entre autoridades locales y estadounidenses.
Se han divulgado videos y fotografías en alta resolución del Dassault Falcon 900EX, incautado inicialmente en la República Dominicana y trasladado a Florida, aeronave utilizada frecuentemente por Maduro.
En el marco de la Operación Resolución Absoluta de 2026, se han filtrado o publicado oficialmente imágenes de una flota de nueve vehículos de alta gama, incluyendo modelos Rolls-Royce y Lamborghini.
Fotografías de los inventarios de joyas confiscadas muestran relojes de marcas como Rolex y Patek Philippe, así como lingotes de oro encontrados en cajas de seguridad.
