El movimiento MAGA (Make America Great Again) se está fragmentando, pero no de forma abrupta, sino como una “infección” de lenta propagación, según advierte Denver Riggleman, un excongresista republicano.
Riggleman, quien representó al estado de Virginia y perteneció al ala “Tea Party” del Partido Republicano, se ha mostrado crítico con la figura de Donald Trump y colaboró con el Comité Selecto de la Cámara de Representantes en la investigación sobre los eventos del 6 de enero. Anteriormente, ya había expresado su preocupación por el ascenso de figuras republicanas consideradas peligrosas.
En una entrevista el domingo, Riggleman explicó que la situación se asemeja más a un proceso aditivo que a una ruptura clara. “Cuando hablamos de MAGA en sí mismo, vivo en un distrito rural de Virginia… Pero el problema es que están ocurriendo tres cosas con esta ‘infección’ en MAGA”, afirmó.
Según Riggleman, la primera de estas “infecciones” está relacionada con los archivos de Jeffrey Epstein y la naturaleza conspirativa que alimenta el movimiento MAGA. La segunda, tiene que ver con temas de salud como Medicaid, la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) y los recortes en los subsidios, que afectan especialmente a las zonas rurales de Estados Unidos, predominantemente republicanas. La tercera, es el nacionalismo inherente a MAGA. “La base no está en reuniones de política, no están analizando lo que se dijo en 2025 sobre la ‘rehemisferización’ o la intervención en Venezuela y el Proyecto 2025. Están pensando en más guerras”, concluyó Riggleman.
