Una ola de frío extremo está afectando gravemente a los manatíes antillanos en Florida. Según la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission, más de 30 ejemplares han muerto en lo que va de 2026 a causa del “estrés por frío”, una cifra que casi triplica el promedio habitual.
Para protegerse durante el invierno, los manatíes suelen buscar aguas más cálidas, como las provenientes de las descargas de las centrales eléctricas, y se agrupan para reducir su actividad y conservar energía. Sin embargo, la intensidad de esta helada ha superado sus mecanismos de supervivencia, causando un impacto significativo en la población.
