El autor sueco Måns Wadensjö, conocido por sus obras previas sobre los barrios de Vällingby y Solna, se enfrenta ahora a un nuevo desafío literario: Karlaplan, una emblemática y compleja zona de Östermalm, en Estocolmo. Paradójicamente, Wadensjö había llegado a considerar inútil la escritura hace algunos años.
Su nueva novela, “Karlaplanspraktikan” (aproximadamente, “La Práctica de Karlaplan”), se extiende a lo largo de 400 páginas y ofrece un retrato detallado de la vida en este lugar, desde sus apartamentos y calles empedradas hasta sus pasos de peatones y la multitud de personas que lo habitan. La obra destaca por su profunda empatía, presentando personajes como un hombre preocupado por terminar su extensa colección de botellas de champán, o los clientes de una tienda de comestibles que cuenta con una sala de quesos con suelo de madera.
La reportera Sara Ek tuvo la oportunidad de conversar con Måns Wadensjö en un banco de Karlaplan, explorando su visión romántica y melancólica de este espacio tan particular.
