Nuevos mapas de la actividad cerebral están desafiando las descripciones tradicionales de la corteza prefrontal, una región del cerebro crucial para la toma de decisiones, la planificación y la cognición compleja. Investigadores de la Universidad de California en San Diego han desarrollado un nuevo enfoque para mapear la actividad cerebral que revela una organización más granular y compleja de lo que se pensaba anteriormente.
Tradicionalmente, la corteza prefrontal se ha dividido en áreas distintas basadas en la arquitectura celular y las funciones generales. Sin embargo, los nuevos mapas de actividad cerebral, creados utilizando una técnica llamada resonancia magnética funcional (fMRI), muestran que estas áreas no son tan discretas como se creía. En cambio, la actividad cerebral se organiza en una red intrincada de gradientes que se superponen y se interconectan.
Este hallazgo sugiere que la corteza prefrontal puede ser más flexible y adaptable de lo que se pensaba. En lugar de que diferentes áreas se encarguen de funciones específicas, la actividad cerebral puede distribuirse dinámicamente a través de la red para responder a diferentes demandas cognitivas.
Los investigadores utilizaron un conjunto de datos masivo de imágenes cerebrales de miles de personas para crear estos mapas de actividad. El estudio, publicado en la revista Nature Neuroscience, podría tener implicaciones importantes para comprender y tratar los trastornos neurológicos y psiquiátricos que afectan la corteza prefrontal, como la esquizofrenia y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
Al proporcionar una imagen más precisa de cómo funciona la corteza prefrontal, esta investigación podría conducir a nuevas estrategias para diagnosticar y tratar estos trastornos.
