La actriz Margot Robbie protagoniza una peculiar historia que involucra fresas gigantes y el famoso páramo de Yorkshire, escenario de la novela “Cumbres Borrascosas”. Resulta que Robbie, mientras filmaba escenas para su próxima película, se comió las enormes fresas cultivadas por un granjero local, David Aspinall.
Aspinall, quien esperaba batir un récord mundial con estas fresas de tamaño inusual, se sorprendió al descubrir que la estrella de Hollywood había disfrutado de su cosecha. Las fresas, que pesaban alrededor de 150 gramos cada una, eran el resultado de meses de cuidadoso cultivo.
Aunque inicialmente sorprendido, Aspinall ha tomado la situación con humor, bromeando sobre la posibilidad de que Robbie le compre más fresas. La anécdota ha ganado popularidad en redes sociales, mostrando un lado divertido de la producción cinematográfica.
