Marianne Zwagerman, según reporta De Telegraaf, aboga por una restauración de la democracia que comience desde la base, desde la participación ciudadana activa y no a través de estructuras centralizadas.
La propuesta de Zwagerman se centra en fortalecer la influencia de los ciudadanos en la toma de decisiones políticas, promoviendo un enfoque “de abajo hacia arriba” en la reconstrucción de los sistemas democráticos.
Aunque no se especifican detalles sobre las estrategias concretas que propone, la idea principal es devolver el poder a la gente y fomentar una mayor implicación en los procesos que definen su futuro.
La iniciativa de Zwagerman busca abordar las deficiencias percibidas en los modelos democráticos actuales, donde a menudo se siente una desconexión entre los representantes y los representados.
