La posibilidad de colonizar la Luna y Marte plantea interrogantes que van más allá de la ingeniería aeroespacial, adentrándose en el terreno de la biología evolutiva. Según diversas perspectivas, la permanencia humana en estos cuerpos celestes podría dar lugar a la creación de una nueva especie humana.
El riesgo biológico de la colonización marciana
Uno de los puntos más críticos no es la capacidad de respirar, sino el impacto a largo plazo en la genética humana. Un biólogo de la Universidad de Rice ha advertido que los hijos de los colonos podrían dejar de ser Homo sapiens.
Esta transformación sería impulsada por tres factores ambientales determinantes:
- Baja gravedad: Que alteraría la estructura física y biológica.
- Radiación: La exposición constante a niveles peligrosos fuera de la protección terrestre.
- Aislamiento: Una separación geográfica y social que podría dividir a la humanidad.
Investigación sobre la supervivencia humana en el espacio
Para comprender mejor estos desafíos, se están llevando a cabo misiones de simulación. En este ámbito, la astrónoma computacional y becaria de la NSF de la Universidad de Harvard, Kaley Brauer ha explorado el lado humano de las misiones a Marte.
Brauer, quien participó como Científica de Tripulación (Crew Scientist) en una misión de astronauta análoga, ha trabajado en el estudio de cómo los seres humanos podrían vivir y desarrollar investigaciones científicas en otros planetas, analizando la viabilidad de la vida humana fuera de la Tierra.
