Inspirados en la estructura interna única de las espinas de erizos de mar, ingenieros han desarrollado sensores submarinos autoalimentados. Investigadores de CityUHK han creado materiales inteligentes “mecanoeléctricos” biomiméticos impresos en 3D, inspirados en las espinas de erizos de mar, según informa Asia Research News.
La investigación, publicada en Nature, detalla cómo las estructuras de gradiente estereómico de los equinodermos permiten la percepción mecanoeléctrica. Este principio ha sido replicado mediante la impresión 3D de cerámica con forma de espina artificial, tal como se describe en Phys.org.
Estos sensores autoalimentados podrían tener importantes aplicaciones en la monitorización submarina, aprovechando la capacidad de convertir el movimiento mecánico en energía eléctrica, imitando la forma en que los erizos de mar detectan su entorno.
