La exposición “Matisse 1941-1954” desafía una creencia común sobre los últimos años del artista francés. Según Claudine Grammont, curadora de la muestra, “a menudo se dice erróneamente que durante este período Matisse dejó de pintar y se dedicó únicamente a los recortes de gouache… Bueno, no, Matisse pintó 75 cuadros entre 1941 y 1954”.
Además de la pintura, Matisse creó “más de 230 láminas de gouache recortado” en esos años, con un ritmo notable: 40 obras solo en 1950, una producción considerable para un hombre de 80 años, según destaca Grammont.
La exposición, que ocupa dos plantas, reúne obras clave de este período, incluyendo la serie final de doce pinturas conocidas como los Interiores de Vence (1946-1948), el álbum “Jazz” (1947) y su maqueta, así como dibujos a pincel y tinta.
La muestra busca recrear la atmósfera del estudio de Matisse, conocido por trabajar de noche debido a su insomnio, ofreciendo una experiencia inmersiva que permite al visitante sentirse “cara a cara con las obras”, tal como lo explica la curadora.
Las obras provienen de colecciones del Centre Pompidou, así como de préstamos de colecciones privadas e instituciones nacionales e internacionales, incluyendo el Museo de Arte Moderno de Nueva York y la National Gallery of Art de Washington.
“Matisse 1941–1954” presenta tanto las obras más conocidas del pintor como piezas poco difundidas en Francia, y estará abierta al público hasta el 6 de julio.
