En 1987, Matthew Broderick y Jennifer Grey eran dos de las estrellas más prometedoras de Hollywood. Él, recién salido del éxito de Un día en el desierto, y ella a punto de conquistar al público con Dirty Dancing. Sin embargo, sus vidas tomarían un giro trágico e inesperado.
Durante un viaje de verano por el norte de Irlanda, la pareja alquiló un BMW para explorar los paisajes. En un momento del trayecto, y por razones que aún hoy permanecen sin explicación, Broderick se desvió de su carril y comenzó a conducir por la vía contraria. El resultado fue una colisión frontal devastadora que costó la vida a Margareth Doherty, de 63 años, y a su hija Anna Gallagher, de 30.
Matthew Broderick sufrió heridas graves que requirieron hospitalización. Jennifer Grey, afortunadamente, solo sufrió contusiones leves. Un año después, la pareja decidió poner fin a su relación, aunque el trauma del accidente los marcaría para siempre. “El accidente de coche en Irlanda fue, diría yo, uno de los tres mayores traumas de mi vida, quizás el primero. Es muy difícil describirlo cuando tienes una experiencia cercana a la muerte y presencias la muerte de otras personas”, declaró Grey a la revista ET.
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“Estar sola en una carretera rural, en medio de la nada, sin nadie más alrededor ni consciente de lo que había pasado, fue aterrador… Me llevó a muchas otras cosas en la vida. Fui la única testigo viva, porque Matthew había sobrevivido, pero estaba inconsciente, con amnesia y muy gravemente herido. Pensé que estaba muerto. Ni siquiera sabía que otras dos mujeres habían muerto trágicamente en ese momento. Es algo de lo que uno no se recupera”, añadió la actriz.
Tras el incidente, Broderick fue acusado de “conducción imprudente” y recibió una multa de 175 dólares. Un castigo que decepcionó profundamente a la familia de las víctimas, quienes esperaban una pena mayor, como la de “conducción peligrosa”, que conlleva hasta cinco años de prisión. “Claro que uno se pregunta si se libró por quién era. Recibió el mismo castigo que si hubiera atropellado ganado”, lamentó Martin Doherty, hijo de Margareth Doherty y hermano de Anna Gallagher, en declaraciones al Belfast Telegraph.
El regreso a la actuación no fue sencillo para ninguno de los dos. “Fue extremadamente difícil aceptar lo sucedido, pero con el tiempo me sentí mejor tras esa terrible experiencia. La terapia me ayudó”, reconoció Matthew, quien además tuvo que someterse a una larga rehabilitación debido a una conmoción cerebral, costillas rotas, una pierna fracturada y un pulmón colapsado.
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Jennifer, aunque aparentemente ilesa, descubrió posteriormente que el impacto le había desgarrado los ligamentos de la espalda y el cuello, provocándole fuertes dolores de cabeza y dificultades para abrir los ojos. Finalmente, se sometió a una cirugía de columna para evitar daños mayores y posibles parálisis.
En medio de este profundo sufrimiento, la pareja decidió separarse un año después. Jennifer Grey, impulsada por el éxito de Dirty Dancing, que se estrenó solo tres semanas después del accidente, se alejó temporalmente del cine. Con el tiempo regresó a la pantalla en series como Friends o Grey’s Anatomy, aunque sin alcanzar la misma popularidad de sus inicios.
Matthew Broderick tampoco logró recuperar por completo el impulso de su carrera. Participó en películas como Godzilla, El inspector Gadget y prestó su voz a Simba en El Rey León de Disney. Sin embargo, encontró un nuevo refugio en Broadway, donde continuó desarrollando una exitosa trayectoria.
