Max Verstappen, cuatro veces campeón de Fórmula 1, ha expresado su interés en competir en la categoría Super GT tras una reciente experiencia al volante de un Nissan Z GT500 en el circuito de Fuji Speedway.
La actividad, realizada el mes pasado como parte de una sesión promocional organizada por Red Bull, representó la segunda vez que el piloto de 28 años conducía un prototipo contemporáneo de Super GT, después de haber probado un Honda NSX-GT en Motegi en 2022.
Verstappen describió la experiencia como “muy divertida” y calificó al vehículo y a la categoría en general como “fantásticos”. Asimismo, señaló que el comportamiento del coche y el agarre en condiciones de lluvia son diferentes a lo que se experimenta en Europa. No obstante, el piloto lamentó que las precipitaciones limitaran la cantidad de vueltas que pudo completar durante la jornada.
A pesar de su entusiasmo, Verstappen admitió que existe un obstáculo principal para concretar una participación: la falta de un evento “blue riband” (de máxima importancia), lo que hace difícil justificar una aparición como piloto invitado.
La Super GT es considerada la competición de turismos más rápida del mundo. Actualmente, las máquinas GT500 son capaces de superar los tiempos de vuelta de los hypercars del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) en el circuito de Fuji.
