Una insólita situación se presentó en Rotterdam durante un partido de tenis. El jugador Daniil Medvedev se quejó con el árbitro de silla, argumentando que las pelotas utilizadas no eran completamente redondas.
Medvedev expresó su desacuerdo con la forma de las pelotas, lo que generó un momento de tensión y sorpresa en la cancha. No se especificaron más detalles sobre la naturaleza exacta de la irregularidad que percibió el tenista.
Este incidente ha llamado la atención de los aficionados y expertos del tenis, quienes se preguntan cómo una anomalía de este tipo pudo pasar desapercibida antes del encuentro.
