Una reciente encuesta ha revelado que Meghan Markle encabeza la lista de celebridades menos queridas por el público. Este dato plantea una pregunta importante: ¿qué dice esto sobre los dobles estándares que existen en nuestra sociedad?
La popularidad de una figura pública puede ser volátil, pero el hecho de que Markle se posicione en el primer lugar de esta lista invita a reflexionar sobre cómo juzgamos a las celebridades, especialmente a las mujeres, y qué factores influyen en la percepción pública.
¿Se trata de una reacción a su vida personal, a sus decisiones o a la cobertura mediática que ha recibido? La encuesta, aunque breve en detalles, abre un debate sobre la equidad y la objetividad en la forma en que evaluamos a las figuras públicas.
