La terapia quirúrgica es el pilar del tratamiento para el melanoma, basándose en el riesgo previsto de recurrencia local y metástasis, así como en la posible morbilidad de la operación. En casos seleccionados, la terapia preoperatoria (neoadyuvante) puede ser apropiada, y la terapia adyuvante se utiliza en pacientes con melanoma avanzado, metastásico, irresecable o recurrente.
La cirugía, incluyendo la escisión local amplia con biopsia del ganglio centinela (SLNB) y, si está indicado, la disección de los ganglios linfáticos regionales, es el tratamiento definitivo para el melanoma en sus etapas iniciales.
