Una joven identificada como Annabelle experimentó síntomas que inicialmente pensó que eran Covid-19, pero las pruebas resultaron negativas. Posteriormente, desarrolló delirio, sensibilidad extrema a la luz y dificultad para expresarse coherentemente.
Preocupada por su estado, Annabelle contactó al servicio de salud 111 del NHS, donde le indicaron que permaneciera en casa y buscaría atención hospitalaria si sus síntomas empeoraban. Ella misma describió que tenía la “sensación instintiva” de que algo no estaba bien.
Sus compañeros de casa la ayudaron a bajar las escaleras, ya que había perdido la capacidad de caminar. Al llegar al Canterbury Medical Centre, ya no podía hablar. Fue trasladada en ambulancia al servicio de urgencias, donde recibió antibióticos. Las pruebas finalmente revelaron que padecía meningitis bacteriana.
Annabelle declaró sentirse agradecida de estar viva, describiendo el dolor intenso que experimentó y el temor que causó su situación a sus familiares y amigos. Según informó a la BBC tras ser dada de alta el jueves, estuvo en un club nocturno por menos de una hora, consumió una bebida y no compartió vapeadores. Además, mencionó que pasó la mayor parte del tiempo al aire libre.
