Dos jóvenes fallecieron el fin de semana pasado a causa de una infección en la región de Canterbury, Reino Unido. Una de las víctimas fue Juliette Kenny, estudiante de último curso en la Queen Elizabeth’s Grammar School en Faversham, y la otra, un estudiante de la Universidad de Kent cuya identidad no ha sido revelada.
Las autoridades sanitarias han confirmado la existencia de casos confirmados o sospechosos en otras instituciones educativas de la zona, incluyendo la Norton Knatchbull School en Ashford, la Simon Langton Grammar School for Boys en Canterbury y la Canterbury Academy.
El UKHSA (Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido) ha enviado una comunicación a los estudiantes del EKC Canterbury College instándoles a estar atentos a los signos y síntomas de la enfermedad. Se está ofreciendo antibióticos a los contactos cercanos de los casos confirmados.
Aunque el colegio permaneció cerrado el domingo, la agencia ha comunicado que los estudiantes pueden continuar asistiendo a clases con normalidad, según una carta a la que ha tenido acceso la BBC.
Algunos negocios locales han informado a la BBC de una disminución en el afluente de público, ya que los estudiantes, según se informa, se recluyen en sus habitaciones.
