La industria de los videojuegos enfrenta un desafío inesperado: la disminución del tiempo que las personas dedican a jugar. Según datos compartidos por el analista Matthew Ball, Estados Unidos ha experimentado una reducción de entre el 2,5% y el 4% en el número de jugadores en 2025, en comparación con 2019.
La tendencia a la baja no se limita a Estados Unidos. Italia ha perdido un 5% de su base de jugadores, mientras que Corea del Sur y Canadá han visto disminuir su número de adeptos en un 15% y un 16,7% respectivamente durante el mismo período. Estas cifras, aunque sorprendentes, no parecen ser casos aislados, incluso en países que han mantenido porcentajes más altos que antes de la pandemia.
El Reino Unido ofrece un ejemplo ilustrativo. Si bien el número de jugadores se ha mantenido superior al de la era pre-pandemia, también se observa una disminución. En 2020 y 2021, cerca del 60% de la población británica declaraba jugar videojuegos regularmente. Este porcentaje descendió al 55% en 2022, y finalmente se situó alrededor del 51% y 52% en 2023 y 2024. Aunque Matthew Ball aún no ha revelado las cifras de 2025 en la versión preliminar de su informe, afirma que la tendencia continúa siendo descendente.
