Los mercados financieros globales muestran cautela este lunes, influenciados por la reciente decisión del presidente Donald Trump de posponer los ataques militares contra Irán. La noticia, que se produjo tras conversaciones descritas como “muy buenas y productivas” entre Estados Unidos e Irán, ha provocado una reacción inmediata en los mercados de bonos y acciones.
El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años ha descendido, situándose en 4,326%, después de alcanzar su nivel más alto desde julio de 2025. Este movimiento refleja un cambio en el sentimiento de los inversores, quienes inicialmente temían que la Reserva Federal no recortara las tasas de interés este año, e incluso podría haberlas aumentado. El rendimiento del bono a 2 años también ha caído, superando los 6 puntos básicos, hasta alcanzar el 3,831%, mientras que el rendimiento del bono a 30 años se ha reducido en más de 5 puntos básicos, llegando al 4,909%.
Según un comunicado publicado en su red social Truth Social, Trump ha instruido al Departamento de Defensa para que posponga cualquier ataque contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraní durante un período de cinco días, sujeto al éxito de las conversaciones en curso. Sin embargo, los medios estatales iraníes han negado haber mantenido conversaciones directas o indirectas con Estados Unidos.
Analistas de JPMorgan señalan que, para estabilizar los mercados de valores, más allá de las consideraciones sobre los precios del petróleo, es necesario que los rendimientos de los bonos también se estabilicen. El FTSE 100, por su parte, ha caído hasta mínimos de tres meses, reflejando la aversión al riesgo que se ha extendido por los mercados globales.
