Melbourne, Australia – Mercedes tuvo un debut complicado en el Gran Premio de Australia, a pesar de llegar como uno de los favoritos tras las pruebas de pretemporada. George Russell finalizó la sesión de práctica en séptimo lugar, a 1.104 segundos del ritmo, superado por Oscar Piastri de McLaren.
Tanto Russell como su compañero de equipo, Kimi Antonelli, experimentaron problemas de subviraje, y la optimización del despliegue de energía del sistema híbrido del motor no fue la esperada.
El jefe de equipo, Toto Wolff, declaró: “Un nacimiento difícil para nosotros. No estábamos en una buena posición en cuanto al chasis o la unidad de potencia, pero todos los problemas son superables, por lo que tenemos desafíos interesantes y emocionantes que superar en la segunda práctica”.
Como es habitual en las prácticas, es difícil conocer las especificaciones exactas de los coches, ya que la carga de combustible y los modos del motor pueden afectar significativamente el rendimiento.
McLaren también tuvo una sesión difícil, afectada por problemas en la caja de cambios, y el campeón mundial Lando Norris quedó en la decimonovena posición.
Antonelli se situó en octavo lugar, por delante del Audi de Gabriel Bortoleto, cuyo compañero de equipo, Nico Hulkenberg, completó el top 10.
Esteban Ocon de Haas fue undécimo, superado por Carlos Sainz de Williams y Liam Lawson del segundo Racing Bull, mientras que su compañero de equipo, Oliver Bearman, quedó entre ambos.
Valtteri Bottas fue decimoséptimo para el nuevo equipo Cadillac, y su compañero de equipo, Sergio Pérez, vigésimo.
