El canciller alemán Friedrich Merz (CDU) ha rechazado rotundamente la posibilidad de una deuda conjunta por parte de los estados miembros de la Unión Europea. “No quiero eso, pero incluso si quisiera, no podría”, declaró Merz tras una reunión celebrada el jueves por la noche con los otros 26 jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bélgica. El Tribunal Constitucional Federal alemán ha establecido “límites muy claros” para el gobierno federal, por lo que los llamados Eurobonos no son una opción para financiar proyectos comunitarios europeos.
Merz reconoció que ha habido casos de endeudamiento europeo conjunto en situaciones excepcionales, como durante la pandemia de COVID-19 y para apoyar a Ucrania frente a la agresión rusa. Sin embargo, advirtió contra la normalización de estas excepciones, enfatizando que Europa debe ahora ajustarse al presupuesto disponible.
Macron busca revitalizar la economía de la UE con nueva deuda
Si bien el tema financiero ocupó un papel modesto en la reunión informal celebrada en el Castillo de Alden Biesen, cerca de Lieja, el foco principal fue la competitividad de la economía europea. El presidente francés, Emmanuel Macron, había abogado previamente por la emisión de Eurobonos para financiar tecnologías e impulsar la economía europea. Sin embargo, esta propuesta ha encontrado una fuerte oposición por parte de varios países de la UE, especialmente Alemania.
“En las próximas semanas y meses debatiremos sobre la financiación de la Unión Europea”, afirmó Merz, subrayando que “será una tarea muy difícil”.
