Lionel Messi contra Cristiano Ronaldo. Un duelo que por sí solo fue suficiente para llenar estadios y mantener a los aficionados pegados a la pantalla. Una rivalidad que tomó forma en 2008 alcanzó su punto álgido un año después, en la final de la UEFA Champions League, una noche que terminó con la leyenda blaugrana alzándose con la victoria.
La rivalidad pronto se convirtió en el centro de atención del fútbol mundial cuando Ronaldo se unió al Real Madrid, transformando El Clásico en el escenario definitivo para el duelo entre dos de los mejores jugadores de la historia. Hasta 2018, Messi y Ronaldo se enfrentaron casi todas las temporadas, a veces más de tres veces en una sola campaña. Lo que siguió fue un período en el que ambos jugadores se impulsaron mutuamente a alcanzar nuevas alturas, elevando su juego y, en ocasiones, convirtiendo el fútbol en una exhibición de puro talento y una implacable capacidad goleadora.
Entre los dos, Messi ha ganado siete Balones de Oro, mientras que Ronaldo ha conseguido cinco, dominando el fútbol mundial durante más de una década. Hoy, ambos se encuentran lejos del brillo tradicional del fútbol europeo: Messi juega en el Inter Miami de Estados Unidos, mientras que Ronaldo milita en el Al Nassr de la Liga Profesional Saudí. Para muchos jugadores, este movimiento señalaría un declive gradual, pero Messi y Ronaldo han demostrado una vez más que la edad es solo un número, gracias a sus actuaciones.
Con el Mundial de la FIFA en el horizonte, 2026 podría marcar la última vez que ambas leyendas participen en el mismo torneo internacional. Messi sigue manteniendo a los aficionados en vilo sobre su futuro mundialista, mientras que Ronaldo ha declarado abiertamente que la retirada no está lejos. Todos los indicios apuntan al final de una era.
Esto convierte al Mundial de 2026 en el escenario perfecto, y posiblemente el capítulo final, para la mayor rivalidad que el fútbol haya presenciado.
¿Argentina y Portugal todavía necesitan a Messi y Ronaldo?
En cuanto al fútbol internacional, ambas superestrellas siguen siendo figuras centrales para sus selecciones nacionales. Messi marcó ocho goles en ocho partidos en 2023, seguido de seis en 11 partidos en 2024, un año en el que también ayudó a Argentina a ganar su segunda Copa América. En 2025, añadió tres goles en cinco apariciones con la Albiceleste.
Ronaldo, por su parte, anotó 10 goles en nueve partidos para Portugal en 2023, seguido de siete en 12 partidos en 2024. En 2025, ha continuado su gran forma con ocho goles en nueve apariciones.
A pesar de la aparición de talentos de élite en ambas plantillas, Messi y Ronaldo siguen siendo fundamentales para las ambiciones de sus equipos. El centrocampista portugués Bruno Fernandes se hizo eco de este sentimiento, insistiendo en que su equipo se beneficia de tener a Ronaldo en el campo.
“Cristiano dentro del área sigue siendo un jugador de muy alto nivel… Sé lo que piensa la gente, que claramente jugamos mejor sin Ronaldo, que los jugadores están más libres y fluidos”, dijo Fernandes.
“Creo que, si eso sucede, es en parte culpa nuestra. No podemos preocuparnos si Cristiano está en el campo, porque Cristiano puede darnos cosas”, añadió Bruno.
La leyenda argentina Javier Zanetti también cree que la presencia de Messi podría volver a convertir a su país en favorito en el escenario mundial.
“Faltan pocos meses y creo que él también quiere representar a su país de nuevo. No tengo ninguna duda de que sucederá. Es inteligente, sabe mejor que nadie cómo interpretar lo que necesita el equipo y está rodeado de grandes jugadores en la selección nacional. Estoy convencido de que con él, Argentina volverá a ser un contendiente importante en el próximo Mundial”, dijo Zanetti.
Más allá de los goles y las asistencias, la mera presencia de Messi y Ronaldo eleva el nivel de rendimiento de quienes les rodean. El Mundial de 2022 fue un ejemplo perfecto: aunque Messi recibió gran parte del reconocimiento, varios jugadores argentinos dieron un paso adelante cuando más importaba para asegurar que su líder levantara el trofeo.
El lugar perfecto para decir adiós
Si hay un escenario digno de la despedida de esta rivalidad icónica, es el Mundial. La saga Messi-Ronaldo siempre ha prosperado bajo los focos más brillantes, combinando el fútbol con un sentido cinematográfico.
Un amistoso de pretemporada entre el Inter Miami y el Al Nassr o un partido de exhibición apenas harían justicia a una rivalidad de esta magnitud. Merece la grandeza, el drama y el foco global de un Mundial.
Para Ronaldo, la motivación será aún mayor. El Mundial sigue siendo el único gran trofeo que falta en su ilustre palmarés, y sabe que esta podría ser su última oportunidad para perseguir ese premio esquivo.
Messi ostenta actualmente el récord de más apariciones en Mundiales con 26 partidos y ha marcado 13 goles, mientras que Ronaldo ha participado en 22 partidos, anotando ocho veces. No sería sorprendente ver a ambas leyendas esforzarse una vez más por conseguir la Bota de Oro o el Balón de Oro en un último intento de guiar a sus equipos hacia la gloria mundial.
¿Veremos la batalla de los GOATs antes de la final?
El escenario ideal para los aficionados sería un enfrentamiento entre Messi y Ronaldo en la final del Mundial de 2026, una conclusión definitiva de su rivalidad. Sin embargo, también existe una fuerte posibilidad de que los dos puedan enfrentarse antes en el torneo.
Para que esto suceda, Argentina tendría que encabezar el Grupo J. Si Portugal termina primero en el Grupo K, los dos equipos se enfrentarían en los cuartos de final. Alternativamente, si Argentina gana su grupo y Portugal se clasifica como segundo o uno de los mejores terceros, podría haber un enfrentamiento en semifinales.
En cualquier caso, la expectación será máxima mientras ambas leyendas se preparan para lo que podría ser su último Mundial. Al igual que su icónica fotografía de Louis Vuitton antes del torneo de 2022, la contienda puede no tratarse solo de goles, sino que podría evolucionar hacia una fascinante batalla de mentes entre dos grandes de todos los tiempos.
